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Mi amor, si yo muero y tú no mueres
Amor mío, si yo muero y tú no,
amor mío, si tú mueres y yo no,
no demos más cabida al dolor:
no hay inmensidad que valga lo que hemos vivido.
Polvo en el trigo, arena entre las arenas,
tiempo, el agua errante, el viento vago,
nos ha llevado como grano navegando.
Quizás nunca nos hubiéramos encontrado a tiempo.
Esta pradera donde nos hallamos,
¡oh, pequeña infinidad!, la devolvemos.
Pero este amor, amor, no ha terminado,
y así como no tuvo nacimiento,
no tiene muerte, es como un río largo,
que cambia solo su tierra y sus labios..
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